El día 1 de mayo de 2018, se celebró la misa en la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de Zaragoza, en la que se clausuró el Centenario del Nacimiento del Siervo de Dios Ismael de Tomelloso.

En la Homilía pronunciada en la Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, por Don Carlos Parra, Consiliario de la Delegación Dijo, entre otras, las siguientes palabras:

1. Termina hoy el Año Jubilar del nacimiento del siervo de Dios Ismael de Tomelloso. Lo comenzamos aquí mismo con la bendición de una imagen de la Virgen del Pilar que luego llevamos a Tomelloso para colocarla sobre la tumba de Ismael.
2. Hoy, en plena alegría pascual ¿qué mejor obsequio podemos ofrecer a Ismael y a sus amigos y devotos que la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Alegraos y regocijaos”? Es el exacto retrato de la santidad que el Papa pide a la Iglesia de hoy.
3. “Me gusta –escribe el Papa- la santidad en el pueblo de Dios paciente, en los padres que cuidan con tanto amor a los hijos, en los hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo”.
4. Al Papa le ilusionaría ver a Ismael trabajando con alegría en el establecimiento comercial, donde atraía a la gente con los escaparates bien adornados y sugerentes, y al joven con su guitarra animando a los ancianos en el asilo, y al camarada que ríe y canta con sus amigos en el centro de Acción Católica. Un buen humor alimentado con la oración diaria, la adoración
5. Pero la alegría en la vida de Ismael tiene dos vertientes que conviene recordar:
La primera, corresponde a la consigna evangélica: “hay más alegría en dar que en recibir”. La segunda, se fundamenta en este principio también evangélico: “Y más alegría en darse que en dar.”
Ismael aprende la alegría de dar y de darse en el coro de mártires que le rodean: los sacerdotes del pueblo fusilados, el obispo de su diócesis de Ciudad Real martirizado y también en Don Bernabé el consiliario y confidente de su alma, auténtico mártir.
6. Cuando Ismael es reclutado por imperativo legal en el ejército republicano, al llegar la gran batalla de Teruel, en una noche gélida de 20 grados bajo cero, se desprende de su fusil de miliciano y se entrega como prisionero. Un doble deseo anida en su alma: ser sacerdote, ser mártir.
7. Fue destinado al campo de concentración de san Juan de Mozarrifar, que tenemos el proyecto de visitar en piadosa peregrinación próximamente. Esta cárcel se había convertido, según los historiadores, en un verdadero infierno donde se hacinaban miles de prisioneros que hacen objeto a Ismael de sus burlas e injurias. Se cumple así aquello que ha dado el Papa Francisco como título a la Exhortación Apostólica: “ Alegraos y regocijaos si padecéis a causa de mi Nombre”.
8. Víctima de una grave enfermedad, conducido al Hospital Clínico de Zaragoza, consumó la última etapa de su sacrificio, guardando un heroico silencio sobre su propia condición cristiana y apostólica, muriendo en la más absoluta soledad. Nos ha legado el estilo inconfundible de su alegría y su afán de martirio, es decir, la alegría de la Cruz.
La Iglesia ha abierto un proceso para la canonización de Ismael. Hasta ahora el estudio realizado no puede ser más positivo. ¿Dejaremos pasar esta oportunidad? También toda la Iglesia está convocada en el otoño próximo a un Sínodo de Obispos con participación de los jóvenes. Etimológicamente, Sínodo es “caminar juntos”. Misión compartida de escucha mutua.
9. En una asamblea presinodal, miles de jóvenes han expresado su sed de santidad, aunque ellos no acierten a definirla. ¡Qué importante sería que se les hiciera conocer el mensaje espiritual de Ismael! Lo pedimos a la Virgen. Ella vino desde su casa, donde vivía aún en carne mortal, hasta las orillas del Ebro en Zaragoza. El obispo era Santiago el Mayor y estaba rodeado de un pueblo temeroso ante las dificultades de la evangelización. La Virgen cumplió su oficio de Madre de la Iglesia y dejó como señal esa Columna símbolo de fe y esperanza.
10. Te pedimos, Señora, que vuelvas al lado de tus hijos y les infundas la reciedumbre de fe y alegría de nuestro Ismael. Y a todos nosotros seguir trabajando en una causa tan noble como la canonización de Ismael de Tomelloso.

Concluida la Santa Misa se realizó la ofrenda de flores con las siguientes palabras:

“Señor Dios nuestro que por medio de la Santísima Virgen María otorgaste a tu Siervo Ismael de Tomelloso la gracia de servir a la Iglesia entre jóvenes, enfermos y ancianos desamparados con alegría y entrega, dígnate glorificar a tu Siervo Ismael.
Madre, recoge estas flores que te ofrecemos pidiendo infundas en esta Asociación fortaleza para creer en la santidad de tu Siervo, seguridad en la esperanza de su glorificación y constancia en amar a los demás como Ismael hizo en su corta vida.”

***

El próximo día 5 de mayo de 2018, a las 19:00 horas, en la Basílica de la Milagrosa (C/ García de Paredes, 45 – Madrid) se procederá a la clausura del Primer Centenario del Nacimiento del Siervo de Dios Ismael de Tomelloso, con la misa que va a celebrar el Obispo Emérito de Ciudad Real, Monseñor Antonio Algora Hernando, que abrió la Causa de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Ismael de Tomelloso.

Print Friendly