Hoy quiero relatarles los 3 casos que, recurriendo a Ismael de Tomelloso, el Señor me ha concedido.

 1º.- Un sobrino, ya con 32 años, no encontraba trabajo digno a su cualificación. La consultora cada vez le enviaba a trabajos poco, mejor dicho, nada iguales a su cualificación; por fin le mandan a un Banco y allí al año de entrar, hacen un ERE y había peligro que le echaran. Yo recé a Ismael y al poco tiempo el Banco le hace un contrato fijo.

2º.- Mi hermana encontró un dinero que había perdido. Miramos por todos los lados y con detalle minucioso y no se encontraba; el dinero en casa se cuida porque no es abundante; Rezo a Ismael de Tomelloso y al poco tiempo, en una nueva revisión, con su estampa en mano, levanto un platito y allí estaba; mi hermana dice que ella allí no lo había puesto nunca.

3º.- Mi hija lleva con una pareja desde los 19 años y tiene 40. Él a mí no me gustaba mucho, pero de impresiones no puedes juzgar. Es decir, lleva con esa pareja conviviendo como quince años. Todo bien para ella, pero yo me pareció verle en alguna compañía que no me gustaba, y recé, como siempre, a Ismael para que pidiera a Jesús, por sus méritos, que me trajera a casa a mi hija. Y así es como sucedió. Al día siguiente o a los dos días, era domingo y a las 9:30 de la mañana me dice que se va a separar de su pareja y que vuelve a casa y ella no sabía nada de lo que lo había visto.

Doy muchas gracias a Dios que por medio de personas tan entregadas a Él nos ayuda en esta vida.

M.C.C.

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