“A principios del año pasado, me fue diagnosticada una leucemia aguda, siendo ingresado con urgencia, donde he permanecido más de ocho meses, recibiendo el tratamiento correspondiente.

Había asistido de niño al responso que dijeron a los restos de Ismael de Tomelloso en la estación de ferrocarril de Argamasilla de Alba, cuando fueron trasladados desde Zaragoza a Tomelloso, pero me han llegado recientemente las noticias sobre la apertura del Proceso de Canonización, lo que me ha hecho acercarme en mis oraciones a este joven y al comprobar el espíritu de sacrificio en los males y en las enfermedades sufridas, lo he tomado como ejemplo y ayuda para el mal que padezco.

Me he ido haciendo amigo del Siervo de Dios, hablándole diariamente, saludándole y entablando conversación y a él recurría cuando sentía cualquier alteración física o dolor. De esta manera, apaciguaba no sólo el dolor físico, sino el temor interno, sintiendo tranquilidad espiritual y física en mi enfermedad.

Por ello, quiero hacer constar que este recordatorio diario y permanente a Ismael y su consuelo y tranquilidad en momentos tan delicados me ha dado mucha paz y tranquilidad. También debo decir que la médula me empezó a funcionar normalmente, con un 70 ó 75% del tratamiento. Hoy estoy muy mejorado, en espera de un nuevo control de médula, para comprobar si sigue funcionando normalmente, como hasta ahora.

Doy cuenta de la experiencia vivida con esta grave enfermedad y de la felicidad espiritual alcanzada”.

L.M. Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

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